Estos son los principios de la acción preventiva
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales en España establece una serie de principios esenciales que guían la acción preventiva en el ámbito laboral. Estos constituyen la base para gestionar de manera efectiva los riesgos laborales y asegurar un entorno de trabajo seguro y saludable.
Así, en este artículo del blog, profundizaremos en cada uno de los 9 principios de la acción preventiva para minimizar riesgos y fomentar un futuro seguro y sostenible.
Los 9 principios de la acción preventiva
Es en el artículo 15 de la Ley 31/1995 donde aparecen estos principios que tienen carácter de obligatorio cumplimiento.
Evitar los riesgos
Este primer principio establece que eliminar o reducir al mínimo los riesgos en el lugar de trabajo. Es decir, todo riesgo que puede ser evitado, ha de ser evitado mediante la implantación de las técnicas necesarias para ello. Esto implica identificar y eliminar las situaciones peligrosas antes de que puedan causar daños a los trabajadores.
Por ejemplo, si una máquina obsoleta representa un peligro, debe ser reemplazada por una nueva como forma de evitar el riesgo.
Evaluar los riesgos que no se pueden evitar
En ciertas situaciones o sectores, no es posible eliminar por completo todos los riesgos. Por ello, es obligatorio realizar una evaluación de riesgos laborales teniendo en cuenta la naturaleza de la actividad, las características del puesto de trabajo y de las personas que desempeñan ese trabajo.
Esta evaluación lo que permite es implementar medidas preventivas adecuadas para minimizar su impacto en la salud y seguridad de los trabajadores. Por ejemplo, en un laboratorio químico se realiza una evaluación de riesgos para identificar peligros por el manejo de sustancias tóxicas, y establece medidas tales como el uso de EPIs y ventilación adecuada.
Combatir los riesgos en su origen
Una vez evaluados los riesgos, es necesario tomar medidas para combatirlos en su origen. Esto implica implementar medidas técnicas, organizativas o de protección colectiva que reduzcan o eliminen la exposición de los trabajadores a los peligros identificados.
Cuando se elimina el riesgo desde su origen, se previene que se extienda a otras áreas, lo que complicaría su manejo.
Por ejemplo: se da prioridad al aislamiento acústico de la máquina que es ruidosa, en vez de al aislamiento acústico del área de trabajo o del trabajador.
Adaptar el trabajo a la persona
Este principio reconoce la importancia de adaptar el trabajo a las características individuales de los trabajadores, teniendo en cuenta factores como la edad, la capacitación física y mental, y la experiencia laboral. Esto ayuda a prevenir lesiones musculoesqueléticas y enfermedades relacionadas con el trabajo.
Por ejemplo, ajustar la altura de mesas y sillas de trabajo, así como la altura de ordenador y pantallas.
Tener en cuenta la evolución de la técnica
Los avances tecnológicos y científicos pueden tener un gran impacto significativo en los riesgos laborales. Por tanto, es importante estar al día de los últimos desarrollos en materia de seguridad y salud laboral y adaptar las medidas preventivas en consecuencia.
Un ejemplo podría ser incorporar nuevas tecnologías de seguridad como sistemas automatizados de detección de incendios.
Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro
En el caso de que sea posible, se deben sustituir sustancias, materiales o equipos peligrosos por alternativas más seguras. Esto ayuda a reducir el riesgo de exposición de los trabajadores a agentes nocivos y a prevenir enfermedades profesionales.
A veces, dos productos distintos pueden servir para el mismo propósito, y uno puede ser peligroso para la salud mientras que el otro no. Independientemente del coste, se debe optar por el que no es peligroso.
Planificar la prevención
La planificación de la prevención es clave para una acción preventiva eficaz. Para ello, es esencial desarrollar un enfoque integral que abarque la tecnología, la estructura organizativa, el entorno laboral, las dinámicas sociales y el impacto de los factores ambientales en el trabajo. Además es fundamental establecer objetivos claros y asignar responsabilidades y recursos.
Adoptar medidas que anticipen y prevengan los riesgos
Asimismo es imprescindible adoptar medidas que anticipen y prevengan los riesgos antes de que se materialicen en accidentes o enfermedades laborales. Esto implica ser proactivo en la identificación y control de los peligros en el lugar de trabajo, minimizando la dependencia de equipos de protección personal.
Dar las debidas instrucciones a los trabajadores
Este último principio de la acción preventiva establece que el empresario tomará en consideración las capacidades profesionales de los trabajadores en materia de seguridad y salud en el momento de encomendar las tareas, además de garantizar que todos los trabajadores reciben la formación e información necesarias para trabajar de manera segura.
Facilitamos la gestión de la acción preventiva
Cei Prevención es una empresa de prevención de riesgos laborales que ayuda a las empresas guipuzcoanas a gestionar la actividad preventiva de su organización.
Solicítanos presupuesto sin compromiso.